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App de clientes

Que tu cliente mire, en vez de llamar

La mitad de las llamadas que recibe una empresa de mantenimiento no piden nada: preguntan cómo va aquello. Con un acceso propio, el cliente lo ve él mismo y la llamada no llega a producirse.

El coste de ser el único que sabe

Cuando la información solo existe dentro de tu sistema, tú eres el buscador de tu cliente.

  • Llamadas para preguntar por el estado de una avería que ya está resuelta.
  • Avisos que entran por WhatsApp, sin fotos y sin saber de qué equipo hablan.
  • El cliente pide otra vez el parte de hace tres meses, y hay que buscarlo.
  • Nadie recuerda cuándo toca la próxima revisión, así que preguntan.
  • Un presupuesto pendiente de aprobar que se queda dormido en un correo.

Qué hace tu cliente por su cuenta

Su propio acceso, acotado a sus centros, sus activos y sus órdenes.

  • Abrir una incidencia bien

    Con su descripción, el equipo afectado y una foto. Dejas de interpretar «no va el aire del pasillo» a las ocho de la mañana.

  • Seguir sus órdenes

    En qué estado está cada trabajo, quién lo lleva y qué se ha hecho. La información que hoy se pide por teléfono.

  • Ver lo que viene

    Los próximos preventivos en calendario o en diagrama temporal. Sabe cuándo le toca sin preguntarlo, y puede organizar el acceso al centro.

  • Descargar sus partes

    El PDF de cada intervención, cuando lo necesite y sin pedírtelo. Y subir él los documentos que quiera adjuntar.

  • Firmar el trabajo

    Si le das ese permiso, el cliente firma el parte desde su acceso. Útil cuando el responsable no estaba en el centro el día de la intervención.

  • Consultar sus activos

    Qué equipos tiene, en qué centro, con qué histórico y qué documentación. Muchas veces es la primera vez que un cliente lo ve ordenado.

Una aplicación completa, no un formulario de avisos

Para cuando tu cliente espera una plataforma de verdad: lo que ve y puede hacer es bastante más de lo que parece.

  • Un panel con lo importante

    Indicadores, estado y evolución de sus incidencias, actividad por centro, lo que requiere su atención y sus próximas visitas, en una sola pantalla.

  • Incidencias con su conversación

    Cada incidencia lleva su historial de comunicaciones, así que lo que se dijo no se pierde en un correo ni en un WhatsApp.

  • Presupuestos que aprueba él

    Recibe la propuesta, la consulta y la aprueba o la rechaza desde su acceso, con constancia de quién lo hizo y cuándo.

  • Activos con su ficha

    Cada equipo con su histórico y su documentación. Y, si le das el permiso, dar de alta, editar o mover activos.

  • Documentación ordenada

    Un árbol de documentos por centro y por activo, que consulta y al que puede subir los suyos.

  • Gastos (según módulo)

    Si activas el módulo de gastos, el cliente los consulta por periodo.

  • Almacén (según módulo)

    Con el módulo de almacén activo, consulta el stock y los materiales de sus centros.

  • Encuestas de satisfacción

    Responde, con su valoración, las encuestas que le envías, y tú recoges su opinión sin pedirla por otro lado.

En el móvil y en el ordenador

La misma información en dos interfaces. En el móvil, una aplicación instalable pensada para usar con una mano: avisar con una foto, mirar cómo va un trabajo, aprobar un presupuesto. En el ordenador, vistas pensadas para pantalla grande —listas, tablas, tablero y calendario de órdenes, panel con indicadores y fichas de detalle— para el responsable que trabaja con muchos centros. Es la que más agradece quien tiene que seguir muchos centros a la vez, y la información es la misma que ve su equipo en el móvil.

El dato que nadie más le enseña

De todo lo que ofrece el acceso de clientes, lo que más sorprende es que pueda ver sus preventivos futuros, con su fecha, su centro y sus activos, en un calendario o en un diagrama temporal. Un cliente que sabe que el mes que viene le toca la revisión de la enfriadora no llama para preguntar, organiza el acceso al local y, sobre todo, entiende qué está pagando. Es la diferencia entre un contrato que se percibe como una factura recurrente y uno que se percibe como un servicio.

¿Lo vemos con tu forma de trabajar?

Déjanos tus datos y te escribimos para ver si encajamos. Sin compromiso ni permanencia.

Te respondemos en menos de un día laborable.

Cada uno ve lo suyo

El alcance es lo que hace que esto se pueda abrir sin miedo.

  • Acotado por cliente

    Sus centros, sus activos y sus órdenes. Un cliente nunca alcanza lo de otro, ni por enlace directo.

  • Permisos por persona

    Dentro del mismo cliente, el responsable de una tienda y el de la central no tienen por qué ver lo mismo.

  • Las pantallas, a tu medida

    Decides qué ve cada cliente: puedes ocultar presupuestos, activos, documentos o los próximos preventivos, y abrirle solo los módulos que quieras.

  • En su idioma

    La app de clientes está disponible en once idiomas, lo que importa cuando la cadena tiene centros fuera.

Dónde está la frontera, y por qué

Tu cliente consulta, aporta y solicita, pero no gobierna el trabajo: no puede cambiar el estado de una orden. Es una decisión de producto y no una limitación pendiente de resolver. El ciclo de vida de una intervención —qué está asignado, qué está en curso, qué está cerrado— lo lleva quien presta el servicio, porque es quien responde de él. Abrirlo al cliente convertiría el estado en una negociación y dejaría el histórico sin valor probatorio. Lo que sí puede hacer, si le das el permiso, es firmar el parte: aportar su conformidad, que es otra cosa.

Cómo se abre el acceso sin que se quede vacío

Dar de alta a todos los clientes el mismo día y mandar un correo con las credenciales es la forma más fiable de que nadie entre. Lo que funciona es al revés: empezar por dos o tres clientes que llamen mucho —que son los que más van a agradecerlo— y abrirles el acceso en una reunión, enseñándoles las dos pantallas que van a usar. A partir de ahí, el mejor argumento comercial para el resto es que sus compañeros de sector ya lo tienen. Y una recomendación práctica: en lugar de anunciar el portal, empieza a responder a sus preguntas con el enlace a la orden concreta. En dos semanas entran solos.

Preguntas frecuentes

Un cliente grande me exige una plataforma propia para firmar con nosotros: ¿qué le enseño?

Un acceso completo y acotado a lo suyo: panel con indicadores, incidencias con su conversación, órdenes y partes en PDF, presupuestos que aprueba o rechaza, calendario y próximos preventivos, activos con su histórico y su documentación, y encuestas de satisfacción. En el móvil y en el ordenador, en once idiomas y con permisos por persona. Que después lo use más o menos depende de cada cliente: lo que cuenta cuando te lo exigen es poder demostrar que existe y que está a la altura. En la demo montamos el acceso de uno de tus clientes para que se lo enseñes.

¿Hay versión de escritorio?

Sí, con listas, tablas, tablero y calendario de órdenes y un panel con indicadores, pensada para quien gestiona muchos centros. La información es la misma que en el móvil: cambia la forma de verla, adaptada a una pantalla grande.

¿Cuántos usuarios puedo dar a cada cliente?

No hay un límite por licencia, así que la decisión es tuya y conviene pensarla: dar acceso solo al responsable de contrato es cómodo de gestionar, pero dárselo también a cada encargado de centro es lo que de verdad reduce las llamadas, porque el aviso lo abre quien ve el problema.

¿Puede el cliente ver lo que va a costar antes de que se haga?

Sí, si trabajáis con presupuestos: el cliente recibe la propuesta en su acceso y la aprueba o la rechaza desde ahí, con constancia de quién lo hizo y cuándo. Es de lo que más agiliza el trabajo, porque el presupuesto pendiente deja de dormir en un correo que nadie relaciona con la avería.

¿Mi cliente puede ver lo de otros clientes?

No. El alcance de cada acceso está limitado a sus propios centros, activos y órdenes, y esa limitación se aplica en el servidor, no solo en lo que se muestra en pantalla.

¿Puede cambiar el estado de una orden?

No, y es deliberado. El ciclo de vida del trabajo lo gobierna quien presta el servicio. El cliente puede firmar el parte si le das ese permiso, que es aportar conformidad, no gestionar el estado.

¿Funciona sin conexión, como la de técnicos?

No. La app de clientes se instala en el dispositivo, pero está pensada para consultar y solicitar con conexión. El trabajo sin cobertura es el escenario del técnico, y es la app de técnicos la que está preparada para eso.

¿Hace falta formar a los clientes para que la usen?

En la práctica no. Las dos acciones que hace un cliente —abrir una incidencia y mirar cómo va— están pensadas para alguien que entra tres veces al mes y no recuerda nada de la anterior.

¿Y las subcontratas?

Tienen su propio portal, distinto del de clientes, con acceso limitado a los trabajos que se les asignan y a devolver lo ejecutado dentro del sistema.

Enséñaselo a un cliente tuyo

En la demo montamos el acceso de uno de tus clientes con sus centros, para ver qué vería y qué dejaría de preguntarte.